Ante la aparición de varios ejemplares de jabalís muertos en Barcelona, infectados con el virus de peste porcina africana tras 31 años sin tener un brote en España de la enfermedad, la Asociación Agraria de Galicia (ASAGA) comparte sus opiniones sobre la caza del jabalí.
Es un hecho que, debido a la falta de censos oficiales, actualmente se desconoce la cantidad total de jabalís que tenemos en Galicia. Ahora bien, si tenemos en cuenta el número de animales abatidos por la acción cinegética en el último año —en el que se superaron los 20.000— así como los muertos por accidentes de tráfico, las muertes naturales y otras producidas por diferentes causas, y teniendo en cuenta que en lo que va de esta campaña 2025-2026 se están abatiendo más jabalís que en la anterior, podemos afirmar que la población de la especie está totalmente descontrolada en Galicia y en España.
Pese al esfuerzo que altruista y voluntariamente realizan miles de cazadores organizados a través de las sociedades de caza distribuidas por el territorio, que gestionan los Terrenos Cinegéticamente Ordenados (TECOR), a duras penas se consigue menguar la población de este animal. A pesar del buen trabajo realizado por este colectivo, que es el único que realiza una labor efectiva de contención de la especie, todos los indicadores —incremento de los daños a cultivos, aumento de accidentes de tráfico, presencia en entornos periurbanos, etc— indican que existe una gran y descontrolada superpoblación de jabalís en Galicia.
Desde ASAGA valoramos el enorme esfuerzo de los cazadores —por cierto muchos de ellos agricultores y ganaderos—, pero entendemos que las administraciones no pueden pretender que el único frente de lucha contra una especie totalmente descontrolada sean personas que voluntariamente practican el deporte de la caza social en Galicia y en España.
En ASAGA entendemos que llegó la hora de que las administraciones actúen proactivamente para reducir la cantidad de jabalís existentes. Para esto, además de las correctas medidas tomadas, como la declaración de emergencia cinegética, proponemos:
- Que se abone una cantidad económica por animal abatido en acción de caza, con el fin de compensar la labor de control de la especie que realizan, incentivar la dedicación de las cuadrillas y fomentar que se mantenga el número de licencias anuales de caza, que año tras año vienen disminuyendo.
- Que en entornos periurbanos y de proximidad a las viviendas, donde no está permitida la acción de la caza, se ponga en marcha un plan especial coordinado entre las autoridades locales, cuerpos y fuerzas de seguridad, guarda medioambiental y los cazadores con el fin de extraer de esos hábitats, tan propensos a los accidentes y a la proliferación de enfermedades catastróficas como la peste porcina africana, a los jabalís, para dirigirlos a entornos en los que su caza sea efectiva y segura.
- Al igual que en otras comunidades autónomas, Galicia tiene que contar con equipos de guardas medioambientales debidamente formados y dotados de las herramientas necesarias para acometer acciones cinegéticas de extracción de ejemplares cuando sea necesario, en todos aquellos hábitats o entornos en los que la caza social no puede actuar o no cuenta con efectivos suficientes para desenvolver la actividad cinegética.
Por último, desde la Asociación Agraria de Galicia entendemos que para desenvolver este plan especial es imprescindible el trabajo coordinado de todas las administraciones competentes en esta materia.
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